Nunca tienes que adivinar qué va a preguntar alguien.
No hay flujos que programar ni respuestas que redactar. Sea lo que sea que pregunten, el chat compone la respuesta que hace falta al momento, una tabla, un formulario, un gráfico, y la entrega en la conversación.
Una animación: el widget de Syncanix se ensambla desde un contorno y de él salen seis conectores. Al final de cada uno, un cuadro de chat escribe una pregunta distinta, sobre un producto, un viaje, una política de seguridad, ingresos, un editor y un pedido, y cada respuesta es una interfaz distinta creada al momento: un selector de productos, un plan por días, un borrador de política, un gráfico, unos pasos con fuentes y un seguimiento de envío.